jueves, 13 de enero de 2011

EL PURGATORIO (Y OTROS EXÓTICOS LUGARES)

En la prensa de hoy se recogen unas manifestaciones de su santidad el Papa (pope) en las que indica, ante 9000 personas que acudieron al Aula Pablo VI, que el purgatorio es un “fuego interior”, fuego que purifica el alma en el camino hacia dios. Siguiendo con sus graciosas declaraciones afirma que “el alma se presenta ante dios aún ligada a los deseos que derivan del pecado y que eso le imposibilita de gozar de la visión de dios y que es su amor por los hombres el que la purifica (al alma) de las escorias del pecado”. Como yo soy espeso de cerebro y no entiendo casi nada de estas cosas, reclamo para el catolicismo la visión de Tomás de Aquino que se recoge en la noticia del purgatorio en el diario El País: Entre los “placeres” de los que van al cielo están la visión de dios y la contemplación de los sufrimientos a los que están sometidos los arrojados al infierno. Menuda mierda de cielo, un orgasmo perpetuo contemplando a dios y para cambio de actividad, otra de gustirrinín viendo sufrir a los del infierno, en el que no sabemos quiénes están, pero al decir de la Iglesia, ni Franco, ni Torquemada, ni la gran banda de asesinos que eran paseados bajo palio, bendecidos, isopados, confesados y comulgados…
Vamos, que para infiernos y purgatorios los de antes, que el Benedicto se ha liado en un jardincillo teológico que no entiende ni él.

4 comentarios:

Melastregues dijo...

¿Ya somos abuelos?, vamos contesta Lisis, que ardo en la duda y la carcoma me corroe. Un abrazo para el de Monzón

Josefo el Apóstata dijo...

No te impacientes Morgan, que la Lisis avisará a su debido tiempo... que somos primerizas y la cosa lleva su tiempo.

Respecto a lo del purgatorio, estoy de acuerdo contigo que el amigo 16 se ha hecho un paja mental del 15. ¡Con lo fácil de entender que estaba en el catecismo fenquista! También cuestionaron la existencia del Limbo, esa cosa tan estupenda donde iban los no bautizados pero inocentes de pensamiento, palabra y obra. Menudo disgusto se llevó mi madre al saber que sus nietos no irían al Limbo, por dios, eso no se hace...

Alfonso dijo...

Por vagancia, pego aquí lo que comento en "Ducha de Sermones", al respecto del purgatorio y otros metemiedos católicos, ya que en su ultima entrada, presentada por Anita, viene a hablar de lo mismo:

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La cuestión del Purgatorio ha sido uno de los grandes y suculentos inventos de la Iglesia católica a la hora de recaudar cuartos.

De nula base bíblica, se sacaron de la manga esa zona intermedia entre cielo e infierno llamado purgatorio donde también se sufre, pero queda la esperanza de que más tarde o más temprano, purgado ya de los pecados cometidos en vida y no reparados con la confesión, sales de él y te vas derechito al cielo a tocar la lira vestido de bata blanca por toda la eternidad.

La jerarquía eclesial, que a la hora de recaudar dineros se las inventan todas, crearon esa especie de salvoconducto divino llamado "indulgencia" por la que previo pago de diferentes cantidades se descontaban periodos de tiempo del total que habría que pasar en el purgatorio. A mayor cantidad de bienes más días, meses o años a descontar de las penas del purgatorio.

Esto de las indulgencias fue uno de los grandes motivos de la reforma luterana, aunque yo estoy convencido de que Lutero se opuso a la cuestión de las indulgencias porque no pillaba cacho, sino de qué.

Como en los tiempos modernos ya no se cobra (porque no pueden) por este asunto pues a Juanpi II se le ocurrió la práctica idea de decir que el purgatorio no existe. Y puestos ya a negar la existencia de una realidad física territorial como es el infierno con sus llamas, las calderas de azufre hirviendo y sus hordas de demonios con tridentes y demás herramientas de incordiar, pues lo cambiamos por la idea de que el infierno es un estado mental, basado en el sufrimiento de no poder ver a Dios después de la muerte. Y punto pelota.

Pero como el Beni Dieciseisnabos, como buen inquisidor, dice que de eso nada, monada, pues le rectifica y restituye la doctrina clásica de siempre para que nadie se confunda.

En una palabra: Quién les entiendan que les compre...

Besos purgantes.

Lisístrata dijo...

q sí q ya somos abuelos, jejejeej, q he dejado antes aquí un comentario y ha desaparecido, si lo encontráis ya sabéis, lo ponéis.

Tb le escribí a Josefo con documento gráfico del peque para q lo conozcáis pero me devuelve el email una y otra vez diciendo q hay fallos por no sé q cosa (está en inglés). Lo intento de nuevo mañana q hoy es muy tarde y estoy algo agotada, feliz pero como una estera de cansada. Abrazo a todos los anticlericales.